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dudas frecuentes

Dolor Crónico: Dudas frecuentes

¿Qué es el dolor crónico? Vamos a resolver algunas de las dudas más frecuentes que todos tenemos al respecto.

Tipos de dolor:

a) Dolor agudo: Cumple una función en nuestro organismo, y es la de avisar de que algo no funciona correctamente. Por ejemplo, cuando nos quemamos, o cuando nos duele el estómago por una mala digestión. Es un dolor útil, ya que nos permite ponerle solución y evitar un mal mayor.

esguince tobillo

b) Dolor crónico: Es un dolor que llamamos patológico, es decir, no cumple ninguna función, es un dolor gratuito que no necesitamos y que molesta demasiado, llegando a dificultarnos el día a día. Es lo que queda después de que nos hemos curado una lesión, o lo sufrimos cuando tenemos alguna enfermedad o patología de larga duración. Por ejemplo: la artrosis, que es de lo más frecuente en este tipo de dolor.

Tratamiento farmacológico:

Cuando acudimos al médico, nos recetan antiinflamatorios cuando el dolor es agudo, pues baja la inflamación y alivia bastante.

Sin embargo, en los dolores crónicos nos suelen mandar analgésicos más o menos fuertes, relajantes musculares, relajantes del sistema nervioso, y en dolores muy intensos, incluso antidepresivos (muy usados por su efecto analgésico para el tratamiento de ciertas migrañas).

pastillas

Tratamientos naturales:

Puesto que los medicamentos, a la larga, terminan perjudicando nuestro sistema digestivo y nuestra sensibilidad a sus efectos, dentro de la fisioterapia siempre elegimos las alternativas más inocuas para el cuerpo. Así, entre los medios físicos más frecuentes que podemos aplicar para estos dolores, encontramos:

*La aplicación de calor: Muy socorrida, especialmente en músculos doloridos y articulaciones con artrosis. Favorece la circulación sanguínea (no aplicar en casos de problemas circulatorios o tumores en la piel), y reduce la sensación de dolor. Puedes consultar las técnicas de aplicación de calor en este enlace.

*TENS o corrientes: Muy utilizadas en algunos centros de rehabilitación, e incluso hay pacientes que se los compran (desde 100 euros te puedes hacer con uno de estos cacharros en tiendas especializadas). Son corrientes de baja frecuencia empleadas sobre la piel a través de unos electrodos de parche. Dan sensación de hormigueo y, según el tipo de pulso utilizado, pueden notarse vibraciones o contracciones musculares. Estas corrientes estimulan el sistema nervioso sentisitivo, disminuyendo la sensación de dolor (pero no curan patologías).

aplicacion de corrientes

*Ejercicio físico: Cuando el dolor es articular debido a la artrosis, el ejercicio estimula la liberación de líquido sinovial dentro de la articulación, por lo que ésta se verá más lubricada y el rozamiento de sus piezas disminuirá, lo que repercutirá en menor dolor.
Además, si el dolor articular es generado por una sobrecarga (debido a sobrepeso, a debilidad muscular o a cargar con peso extra por tiempo prolongado), realizando ejercicio físico fortaleceremos la musculatura, por lo que disminuirá la presión dentro de las articulaciones.
Por último, el ejercicio físico estimula la producción de endorfinas, que son derivados opioides endógenos (es decir, generados por nuestro propio organismo). En definitiva, un analgésico potente que “fabricamos” nosotros mismos.

*Masajes: El dolor hace que intentemos huir de él cogiendo posturas que no son saludables o vicios al caminar o al realizar determinados gestos. Además, a nivel muscular el dolor provoca que nuestro cuerpo se contracture como mecanismo de defensa ante una estructura que considera “en riesgo”. Por esto, es muy importante ayudar a soltar la musculatura implicada para devolverle su funcionalidad y aliviar su dolor.
A esto tenemos que sumar que incluso un masaje suave estimula en el cuerpo la liberación de endorfinas, al igual que comentábamos en el punto anterior, por lo cual nos sentiremos menos doloridos.

manos masaje

*Relajación y estiramientos: Para disminuir los cambios posturales y las contracturas asociadas al dolor crónico, viene muy bien aprender técnicas de relajación y estirar bien toda la musculatura implicada en la región dolorosa.

Además, es muy importante la percepción del propio dolor y la importancia que le demos. Si mantenemos la mente ocupada en otros asuntos, el dolor crónico puede llegar a pasar a planos secundarios, haciéndose menos limitante. Por eso, siempre viene bien alimentar nuestra vida social, familiar, realizar alguna afición, leer, escuchar música, o lo que a cada uno le distraiga y le siente bien, en la medida que el propio dolor te permita.

Si te ha quedado alguna duda al respecto de este artículo, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y te la resolveremos gustosamente.

Autora del Post: Débora Uría, fisioterapeuta Clínica Axis Fuenlabrada.